No es dia del amor y la amistad ni nada de eso pero me encontre este articulo y no pude dejar de compartirlo porque habla sobre ese amor que deberiamos sentir por otros seres humanos aún sin conocerlos. habla de ser valientes y ayudar cuando alguien esta en problemas sin que te una un lazo de sangre o de amistad porque no sabemos cuando necesitemos nosotros mismos, o nuestros hijos, o nuestros hermanos o nuestros padres ayuda y me gustaria que hubiera alguien valiente que se atreviera a ayudar, si tal vez con dudas y miedo pero que aún asi lo hiciera, movido por el amor por el verdadero y puro amor a los demas y ver en cada una de las personas a un hijo a un padre o a un hermano. Rosy
Hoy sin ningún motivo o con todos a la vez, quiero hablar del amor. Pero no de un amor en especial, sino del amor como valor, como virtud, como esencia. No hablaré de los vínculos románticos de dos que son o quieren llegar a ser una pareja, ni específicamente de los vínculos con la familia o con los amigos. Intentaré tan sólo, hablar del amor como sentimiento, enfocado más en quien lo siente, que en aquello que es objeto de su amor. Hay más definiciones del amor que de ninguna otra cosa en el mundo. En lo personal, me gusta la de Joseph Zinder: "El verdadero amor es nada más y nada menos que el regocijo por la sola existencia de la persona amada".
La mayoría de nosotros, los que vivimos en grandes ciudades, parecería que vamos perdiendo la capacidad de sentir estas cosas. Nos alegra más abrir nuestra casa a los que pueden hacernos ganar dinero que abrir nuestro corazón a los que amamos.
Si como siempre digo, el amor sólo puede medirse por lo que me importa el otro, sus sueños y su realidad, ¿qué nos ha pasado que ya nos importa tan poco de tan pocos?
Valorar el amor es prívilegiar el encuentro sobre el beneficio, el sentir sobre el pensar, el dar sobre el aprovechar, las personas sobre las cosas y el compartir sobre el poseer. Les cuento esta historia, que según me dijeron por ahí, ocurrió realmente:
Un hombre vuelve a su casa en el metro, como cada noche, ha trabajado demasiado y está ansioso de llegar a su casa. De repente, el metro se detiene en una estación y algún mecanismo que se daña impide que retome su recorrido. Por parlantes se informa que el servicio estará interrumpido por unos veinte minutos más. El hombre resopla como mínima expresión de su fastidio. Si decide caminar desde allí, tardará más o menos lo mismo que si espera la reparación, aunque si corta camino a través de la plaza...Al llegar a ella empieza a apurar el paso. Ya escuchó de varios robos e incidentes en los últimos meses. De pronto, desde detrás de unos arbustos escucha el grito ahogado de una mujer. Es evidente que está siendo atacada. El hombre mira a su alrededor buscando un policia o un teléfono, pero no encuentra ninguna de las dos cosas. Si corre hasta su casa para pedir ayuda, posiblemente sea tarde. pero, ¿qué puede hacer él, un pusilánime oficinista para salir a defender al alguien de un vándalo? El hombre hace dos pasos para alejarse del episodio
y de repente un pensamiento se le cruza. ¿Que pensaria él de alguien que pasara por ahí y actuara como él mismo estaba a punto de actuar, si la atacada fuera una de las mujeres de su familia?
Con este pensamiento regresa y se mete entre los arbustos. Un muchachote está sentado sobre el cuerpo de una joven en la oscuridad, le ha rasgado las ropas e intenta violarla. Sin saber con que fuerzas se tira sobre él y trata de agarrarlo por el cuello. El delincuente hiere al hombre en el brazo con su navaja y huye El improvisado salvador se acerca a la joven y la ayuda a ponerse de pie.
-Tranquila, ya pasó todo, le dice. Caminaron juntos hasta el banco iluminado y allí la joven levanta la vista por primera vez y mirando al hombre le dice: -¿Eres tú papá?, ¿eres tú? Entonces el hombre descubre recién en ese momento que por una de esas vueltas insospechadas de la vida, acaba de salvar a su propia hija.
El amor del que hablo es el de aquellos para quienes el otro no es alguien que podría ser mi hermano, mi padre o mi hija, sino alguien que, aunque desconocido, es de alguna manera, mi hermano, mi padre y mi hija.
